A caída significativa La potencia informática de la red está siendo impulsada por un rival tecnológico.
Los principales mineros de Bitcoin están desconectando cada vez más sus plataformas de minería y reutilizando sus centros de datos para computación de IA.
Durante años, los mineros persiguieron recompensas de BTC.
Ahora, algunos están persiguiendo la informática de IA.Caída del hashrate = señal importante 🚨 pic.twitter.com/xG9rkuVQ4P
– Maartunn (@JA_Maartun) 23 de marzo de 2026
La gran divergencia
Históricamente, el hashrate de Bitcoin (la banda violeta/rosa) y su precio (la línea blanca) se han movido en conjunto. Los actores de la industria minera que se conectan para capturar las ganancias suelen tener una tasa de hash más alta.
Recientemente, un pico masivo empujó a la red a cerca de un nivel sin precedentes de 1.200 EH/s a principios de 2026.
Sin embargo, es claramente visible una caída brusca y dramática en el hashrate.
Ahora que los precios de Bitcoin están bajo una fuerte presión, los mineros están capitulando y recurriendo a la IA.
Los márgenes de beneficio de la minería no pueden competir con las primas astronómicas que las empresas de tecnología están dispuestas a pagar por la potencia informática de la IA.
Se requieren enormes cantidades de electricidad e infraestructura de refrigeración avanzada para entrenar y ejecutar grandes modelos de lenguaje (LLM). Estas son las dos cosas que Bitcoin posee en abundancia.
Los gigantes mineros que cotizan en bolsa como Core Scientific, Bit Digital e Iris Energy han estado modernizando sus instalaciones para albergar GPU de alta gama para clientes de IA.
La minería de Bitcoin genera actualmente entre 57 y 129 dólares de ingresos por megavatio. A modo de comparación, los centros de datos de IA pueden producir entre 200 y 500 dólares por megavatio utilizando exactamente la misma capacidad de energía.
Según informes de finales de 2025 y principios de 2026 de Quantum Foundry y Disruption Banking, los principales mineros están cerrando contratos masivos a largo plazo. Por ejemplo, IREN (anteriormente Iris Energy) ha firmado un acuerdo de servicios en la nube de IA por valor de 9.700 millones de dólares con Microsoft. Mientras tanto, Hut 8 firmó un acuerdo de infraestructura de inteligencia artificial por valor de 7 mil millones de dólares con Google.
En opinión de Wall Street, estos ya no son puramente mineros criptográficos. En cambio, están siendo valorados como “activos críticos de infraestructura energética” necesarios para impulsar el auge de la IA.



