- Las autoridades identificaron 13.827 locales involucrados en el consumo ilícito de energía para la minería.
- TNB confiscó máquinas mineras de bitcoins durante inspecciones conjuntas.
- Se están instalando contadores inteligentes para detectar consumos energéticos sospechosos en tiempo real.
Malasia está intensificando su respuesta a las crecientes pérdidas de energía relacionadas con la minería de criptomonedas, ya que nuevas cifras muestran un robo de electricidad generalizado en todo el país.
La empresa de servicios públicos nacional, Tenaga Nasional Bhd, ha informado de más de mil millones de dólares en pérdidas por el uso ilegal de energía entre 2020 y agosto de este año.
La escala del robo ha obligado a las autoridades a fortalecer las herramientas de monitoreo, ampliar las inspecciones y construir nuevos sistemas de datos a medida que las operaciones mineras de bitcoins continúan sobrecargando la red nacional.
Los funcionarios ahora ven la situación como una cuestión urgente de seguridad energética que requiere una supervisión constante.
Aumentan los casos de robo de electricidad
El Ministerio de Transformación de Energía y Agua dijo que se encontraron 13.827 locales utilizando electricidad ilegalmente para la minería de criptomonedas durante el período, según una respuesta parlamentaria escrita fechada el martes.
Malasia no tiene reglas específicas que regulen la minería de criptomonedas, pero la actividad se vuelve ilegal una vez que se manipulan o omiten los medidores.
Esas acciones están tipificadas como delitos detallados en la Ley de Suministro de Electricidad.
El ministerio confirmó que estas actividades ilegales causaron pérdidas financieras de 4,6 mil millones de ringgit, equivalentes a alrededor de 1,11 mil millones de dólares.
Las instalaciones mineras requieren un consumo de energía continuo e intenso, que a menudo se oculta para evitar la detección.
Esto ha permitido que operaciones no autorizadas drene la red a un ritmo rápido.
Operaciones de cumplimiento coordinadas
TNB ha estado realizando inspecciones conjuntas con múltiples organismos encargados de hacer cumplir la ley para responder al aumento de casos.
En estas operaciones han participado la policía, el regulador de comunicaciones, la agencia anticorrupción y otras autoridades.
Sus acciones coordinadas han resultado en la incautación de máquinas mineras de bitcoins en muchas de las instalaciones identificadas.
Dado que las actividades mineras ilegales siguen aumentando, TNB ha optado por sistemas que apoyen la supervisión preventiva.
La empresa de servicios públicos ha creado una base de datos que contiene registros completos de propietarios e inquilinos de locales sospechosos de estar involucrados en el robo de electricidad relacionado con la minería de bitcoins.
El ministerio dijo que la base de datos ayuda a identificar patrones, perfilar ubicaciones de alto riesgo y respaldar futuras inspecciones en diferentes estados.
Medidas de seguimiento impulsadas por la tecnología
Malasia también confía en el monitoreo energético en tiempo real para reducir las pérdidas.
Se están instalando contadores inteligentes en las subestaciones de distribución eléctrica para rastrear los patrones de consumo e identificar más rápidamente la manipulación.
Estos medidores ayudan a detectar picos repentinos o comportamientos irregulares, que a menudo indican operaciones mineras ocultas.
Las alertas en tiempo real permiten a TNB responder más rápido antes de que el robo se propague o se expanda.
Los competitivos precios de la electricidad del país lo hacen atractivo para los operadores mineros, lo que aumenta la presión sobre la red y complica la aplicación de la ley.
Dado que la minería consume mucha energía y no está regulada directamente, las autoridades están utilizando las leyes energéticas existentes respaldadas por tecnologías de vigilancia para frenar el consumo ilegal.
Fortalecer la supervisión en toda la red
Malasia ha optado por mejorar la aplicación de la ley en lugar de introducir regulaciones mineras específicas.
Las autoridades dependen de la cooperación entre agencias, mejores estrategias de inspección y sistemas de datos ampliados para proteger la red de servicios públicos.
TNB continúa perfeccionando su enfoque, ya que las operaciones mineras ilegales a menudo cambian de ubicación después de las redadas, lo que requiere un monitoreo constante e inteligencia actualizada.



