El DEG sirve como unidad de cuenta, pero no es una moneda para cuentas particulares
El FMI lo define como activo internacional de reserva basado en cinco monedas y distingue quién puede mantenerlo de una obligación expresada en esa unidad.

Encontrar una cantidad expresada en derechos especiales de giro no significa que exista una moneda de bolsillo llamada DEG. El FMI define este instrumento como un activo internacional de reserva, no como una divisa. Su valor se basa en una cesta de dólar estadounidense, euro, renminbi chino, yen japonés y libra esterlina. También funciona como unidad de cuenta del Fondo y de otras organizaciones.
El organismo precisa que las personas y entidades privadas no pueden mantener DEG. Los mantienen los miembros participantes, el propio FMI y otros tenedores que este puede autorizar. Esa condición debe distinguirse de que una obligación financiera se denomine en DEG, posibilidad que recoge su documento de preguntas y respuestas.
La diferencia se aprecia con una cuenta hipotética: si un importe documental fuera de dos DEG y para el ejercicio se supusiera una equivalencia de 1,20 dólares por DEG, la conversión sería de 2,40 dólares. No es el valor publicado hoy ni una oferta de cambio. Expresar la obligación en esa unidad no demuestra que una persona pueda adquirir el activo de reserva en su banco.
Antes de comparar importes, anota unidad, fecha de valoración y finalidad del dato. El FMI calcula su valor con los cambios de las monedas de la cesta; una cifra histórica no debe presentarse como una cotización del momento. Esta explicación no propone contratar un producto ni valida una oferta que use las siglas DEG. Permite separar el activo, sus tenedores y la unidad empleada para expresar una cantidad, tres conceptos que pueden aparecer próximos en una misma noticia.