Una antigua cuenta en levas puede conservar su IBAN después de pasar a euros
El Banco Nacional de Bulgaria separa la conversión del saldo y la identidad de la cuenta. La transición del 1 de enero no exige interpretar el mismo IBAN como prueba de que la moneda siga siendo BGN.

La transición búlgara al euro cambió la moneda de las cuentas en levas sin exigir un IBAN nuevo. El Banco Nacional de Bulgaria indica en sus preguntas oficiales que los saldos se convirtieron de una vez, automáticamente y sin comisiones de conversión el 1 de enero de 2026. En la pregunta siguiente precisa que el IBAN de aquellas cuentas permanece igual. Son reglas de la transición de enero, consultadas para esta guía de octubre.
Para conciliar un extracto antiguo con uno posterior, conviene mirar dos campos diferentes: identificador de cuenta y moneda del saldo. El mismo IBAN en ambos documentos no demuestra que el segundo siga denominado en BGN. Tampoco una cifra numéricamente menor, después de la conversión, demuestra por sí sola una retirada de fondos.
Para registrar la continuidad, un ejemplo propio puede usar una ficha antigua marcada BGN y otra posterior marcada EUR, ambas asociadas al mismo identificador. Se conservan las dos monedas y sus respectivas fechas, sin copiar la etiqueta antigua sobre el saldo nuevo. Si aparecen diferencias de movimientos, se anotan por separado y se contrastan con los extractos; el cambio de moneda no explica automáticamente cualquier discrepancia.
La gratuidad descrita corresponde a aquella conversión automática; no permite declarar gratuitas todas las transferencias o servicios posteriores. Para resolver una diferencia real harían falta fechas, monedas y movimientos de los extractos, con los datos personales tratados por los canales de la entidad. La continuidad del identificador ayuda a relacionar documentos, pero no sustituye esa conciliación.