Onza troy y gramos: la conversión que conviene hacer antes de comparar oro
Una onza troy equivale a 31,1034768 gramos. Dos ejemplos con precios ficticios muestran cómo comparar unidades sin confundirlas con ofertas o cotizaciones actuales.

Un precio por onza de oro y otro por gramo no se pueden comparar mirando solo el número. La unidad habitual del mercado de metales preciosos es la onza troy. El Global Precious Metals Code de LBMA, en su edición de diciembre de 2022, recoge la equivalencia de una onza troy con 31,1034768 gramos. La conversión es una operación sobre unidades; no indica si el metal está caro ni anticipa su precio.
La cuenta de partida es sencilla: para pasar de un precio por onza troy a un precio por gramo, se divide entre 31,1034768. Usemos una cifra expresamente ficticia de 3.110,34768 euros por onza troy. Al dividirla, obtenemos 100 euros por gramo. El número se ha elegido para mostrar el cálculo exacto; no es una cotización consultada hoy ni una oferta de compra.
El camino inverso multiplica. Si otro ejemplo inventado expresa 95 euros por gramo, su equivalencia aritmética es 2.954,830296 euros por onza troy, aproximadamente 2.954,83 euros al redondear a céntimos. Comparar 3.110,35 con 95 sin convertir antes no dice cuál de las dos referencias es mayor: cada una utiliza un denominador distinto. En una hoja de cálculo conviene conservar el factor completo y redondear al mostrar el resultado.
La masa total de una pieza y su contenido de metal fino son otra distinción. El código explica ese contenido como el peso multiplicado por la ley del metal. En un ejemplo propio, una pieza hipotética de 40 gramos con una proporción de oro del 75 % contiene 30 gramos de oro. Ese cálculo no autentica la pieza ni verifica que la proporción anunciada sea correcta. Comparar cantidades requiere saber qué peso se está declarando.
Para organizar una comparación, proponemos anotar metal, moneda, unidad, fecha y si la cantidad se refiere a peso total o fino. Después se pueden convertir únicamente las referencias que describen magnitudes equivalentes. Si una ficha utiliza gramos de pieza y otra gramos de oro fino, igualar la moneda no resuelve la diferencia. Tampoco una conversión transforma un precio orientativo en el importe final de una operación.
Estas cuentas sirven para leer información, no para recomendar una compra. Los tres importes del ejemplo son hipotéticos y no incluyen una comprobación de productos, condiciones de venta o costes. Cuando la referencia provenga de una oferta real, habrá que examinar esas condiciones por separado. La imagen que acompaña la guía es una ilustración conceptual y no muestra un lingote ensayado ni un peso medido.