Criptomonedas · Guía práctica
El número 42 de un NFT no lo identifica sin su contrato y su cadena
ERC-721 sitúa la identidad del token dentro de un contrato; un número aislado puede repetirse en otros.

ERC-721 identifica cada NFT mediante un número dentro de su contrato. La especificación describe el par formado por dirección del contrato y tokenId como identificador plenamente cualificado en una cadena de Ethereum. Por ello, ver un número de token aislado no basta para saber a qué activo técnico se refiere una ficha.
Caso propio ficticio: el contrato A contiene el token 42 y el contrato B también contiene un token 42. La coincidencia del número no los convierte en el mismo token. No proporcionamos contratos ni direcciones utilizables y no hemos consultado una colección real. Las letras A y B solo permiten representar dos ámbitos diferentes.
Para extender el ejemplo, una captura podría omitir la red y mostrar únicamente el nombre de una colección y el número. La ficha propuesta añade cadena, contrato y tokenId antes de comparar dos registros. Es una forma de evitar que una coincidencia visual sustituya a los campos que delimitan la referencia técnica.
La especificación distingue además extensiones opcionales para metadatos y enumeración. No conviene dar por presentes todas las funciones que muestra una plataforma solo porque emplee la etiqueta ERC-721. La revisión concreta debe indicar qué interfaz se consulta y qué información procede de la aplicación que presenta el token.
Identificar un token no valora su precio ni demuestra derechos sobre una imagen o una obra asociada. Tampoco confirma que un vendedor controle legítimamente lo que ofrece. Esta guía separa el identificador técnico de esas otras preguntas y no invita a comprar, conectar una cartera o firmar una transacción para realizar el ejercicio.
Comprobación práctica
- Conserva el identificador de cadena
- Anota el contrato concreto
- Añade el tokenId del registro
- Separa identidad técnica y derechos