Fidelity: una orden de sesión extendida sin ejecutar se cancela al terminar, salvo suspensión previa
Precio límite y vigencia responden a preguntas distintas. La documentación de Fidelity y el boletín educativo de la SEC permiten comprobarlo con una ejecución parcial ficticia.

La documentación de Fidelity consultada el 26 de octubre describe sus órdenes de sesión extendida como válidas para esa sesión concreta. Ser limitada no las convierte en permanentes. La diferencia interesa a quien ve una parte pendiente y supone que el intermediario seguirá buscando contrapartida al abrir el mercado ordinario. La explicación se refiere al servicio documentado de esta firma estadounidense, no a todos los intermediarios ni a una reforma aprobada este lunes.
En las preguntas de contratación de Fidelity consultadas el 26 de octubre, el intermediario estadounidense admite órdenes limitadas en sus sesiones extendidas y excluye las GTC en ellas. Describe la cancelación automática de las no ejecutadas al terminar cada sesión, salvo si la negociación se ha suspendido antes. Son condiciones de ese servicio: no equivalen a una regla universal para cualquier plataforma ni a una oferta de acceso para residentes en España.
El límite tampoco asegura una operación. Investor.gov explica que una compra limitada solo puede ejecutarse al precio fijado o inferior, pero no garantiza que llegue a realizarse. Supongamos una orden ficticia de cien títulos con un máximo de veinte dólares. Si solo se ejecutan treinta a ese precio, el importe de esa ejecución es seiscientos dólares, antes de comisiones y otros costes. Los setenta restantes no son títulos comprados ni una promesa de ejecución posterior.
Añadamos una condición al ejemplo: el servicio cancela el saldo al acabar la sesión y no existe una suspensión de negociación. Si el registro confirma treinta ejecutados y setenta cancelados, no queda una orden activa por esos setenta para el día siguiente. El precio límite no puede prolongar por sí solo su vigencia. Es una simulación de estados y cantidades, no una operación enviada a Fidelity ni una descripción de una cuenta del lector.
Para revisar un caso real, nuestra propuesta es reunir el identificador de la orden, la sesión elegida, su vigencia, las ejecuciones y el estado del saldo. Después puede preguntarse al intermediario qué ocurre con la parte no atendida y qué excepciones contempla el servicio. Introducir otra orden sin comprobar lo anterior deja sin resolver si todavía existe una instrucción activa; aquí no se propone repetirla ni se afirma que una petición de cancelación ya haya sido confirmada.
El boletín de la SEC también distingue las órdenes Day y GTC y pide consultar las condiciones particulares. La lección práctica es no deducir la duración por la palabra limitada ni trasladar la política de un intermediario a otro. Los documentos enlazados sirven para esa comprobación; no hemos probado una plataforma, cotejado cotizaciones en tiempo real ni calculado rentabilidad.